|
|
|
||||||||||
OBJETIVO: Informar un caso de hiperprolactinemia inducida por risperidone que fue exitosamente manejado con quetiapina.
RESUMEN: Esta paciente es una mujer de 30 años caucásica diagnosticada con trastorno esquizoafectivo de tipo depresivo y condición comórbida de abuso de alcohol y cocaína. Durante el tratamiento exitoso de sus síntomas sicóticos con risperidone, la paciente desarrolló efectos adversos consistentes con hiperprolactinemia. Este hallazgo fue confirmado por una prueba de sangre en la cual su nivel de prolactina fue 186.9 ng/mL (valor normal para mujeres no embarazadas: 2.829.2 ng/mL). Esta paciente había desarrollado esta situación en el pasado lo cual llevó a falta de cumplimiento y relapso de sus síntomas psicóticos. Al cambiar risperidone por quetiapina ocurrió una normalización de sus niveles de prolactina y los efectos adversos asociados. El cambio se llevó a cabo sin recurrencia de síntomas psicóticos.
DISCUSIÓN: El bloqueo de los receptores D2 en el trayecto mesolímbico se piensa que media el efecto terapéutico de los antipsicóticos. Esta acción en el sistema tuberoinfundibular produce elevaciones en los niveles de prolactina. El risperidone posee una afinidad relativamente alta para el receptor D2 comparada con otros antipsicóticos atípicos. Esto puede explicar por qué está asociado a una incidencia más alta de hiperprolactinemia. Quetiapina, que posee una de las afinidades más bajas al receptor D2, no se conoce que cause un aumento en los niveles de prolactina a ningún grado significativo. Esta propiedad farmacológica permite que quetiapina sea una alternativa de tratamiento razonable para pacientes que desarrollan hiperprolactinemia inducida por risperidone.
CONCLUSIONES: La quetiapina puede ser una alternativa para pacientes en risperidone que desarrollan hiperprolactinemia.
This article has been cited by other articles:
![]() |
S. Madhusoodanan and O. Bogunovic Switching Elderly Patients With Dementia From Risperidone to Quetiapine: A Retrospective Study American Journal of Alzheimer's Disease and Other Dementias, May 1, 2006; 21(3): 169 - 174. [Abstract] [PDF] |
||||
| ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||