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TRASFONDO: Recientemente, el uso de los supresores de ácido ha aumentado tanto en frecuencia como en amplitud. Los datos indican que es común el uso cuestionable de los supresores de ácido para indicaciones no aceptadas.
OBJETIVOS: Evaluar las indicaciones y la prevalencia del uso de los supresores de ácido en pacientes hospitalizados en la sección de medicina en el momento de la admisión y cuando se dan de alta.
MÉTODOS: Se llevó a cabo una revisión retrospectiva de los expedientes de 213 pacientes admitidos al Hospital Universitario de Michigan en la sección de medicina general en cuidado no crítico. Se recopiló el historial médico relevante, los supresores de ácido utilizados y las indicaciones tanto de los expedientes médicos de los pacientes hospitalizados como de las listas de medicamentos al momento del alta.
RESULTADOS: De los 213 pacientes revisados, 29% estaban utilizando supresores de ácido previo a la admisión, de los cuales el 33% eran inhibidores de la bomba de protones. Una vez admitido el paciente, el uso de los supresores de ácido aumentaba a 71% (152 de 213), de los cuales el 84% eran inhibidores de la bomba de protones, 11% antagonistas de H2, y 5% una combinación. Según nuestros criterios, sólo el 10% (15 de 152) de los que utilizaron supresores de ácido tenía una indicación aceptable. Treinta y un por ciento de los pacientes (47 de 152) tenía algún historial de reflujo gastroesofágico (GERD, por sus siglas en inglés), lo que hacía la indicación aceptable (otros 32 pacientes).
De los 137 pacientes con indicaciones no aceptadas, 29% no tenía una indicación identificable y al 38% se le habían recetado supresores de ácido para profilaxis de úlcera por estrés. El 8% lo comprendía un historial de sangrado gastrointestinal o úlceras pépticas por >3 meses desde el diagnóstico inicial o la exacerbación comprobada de síntomas. El grupo anteriormente mencionado de pacientes con GERD correspondía al 23% de este grupo.
En comparación con el 29% que tomaba supresores de ácido previo a la admisión, al 54% (115 de 213) se le recetaron supresores de ácido al momento del alta. Si sólo las exacerbaciones recientes de GERD se hubieran considerado una indicación a largo plazo, entonces el 10% (12 de 115) de estos pacientes tenía una indicación aceptada. Si todos los casos de GERD eran indicaciones aceptables largo plazo, el 27% (31 de 115) hubiera reunido los criterios para el uso ambulatorio aceptable.
CONCLUSIONES: Hay un uso excesivo considerable de supresores de ácido tanto en el escenario de pacientes hospitalizados como ambulatorios.
www.theannals.com, DOI 10.1345/aph.1G703
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I. Forgacs and A. Loganayagam Overprescribing proton pump inhibitors BMJ, January 5, 2008; 336(7634): 2 - 3. [Full Text] [PDF] |
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R. R. A. Grube and D. B. May Stress ulcer prophylaxis in hospitalized patients not in intensive care units Am. J. Health Syst. Pharm., July 1, 2007; 64(13): 1396 - 1400. [Abstract] [Full Text] [PDF] |
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