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OBJETIVO: Documentar 2 casos de trombosis asociada con el uso de inmunoglobulina intravenosa (IGIV) en pacientes con transplantes de riñón.
RESUMEN DE LOS CASOS: Ambos casos envolvieron pacientes mujeres que se presentaron al Hospital Henry Ford para recibir un trasplante renal. La paciente número 1 se presentó con lupus eritematoso sistémico con anticuerpos positivos a anticardiolipina y a anti-DNA. La segunda paciente, quién estaba post nefrectomía, tuvo hiperhomocisteinemia moderada, con un nivel plasmático de homocisteína de 3.9 mg/L. Ambas pacientes fueron consideradas altamente sensibles y en alto riesgo para rechazo debido a la presencia de un alto panel de anticuerpos reactivos o de una prueba de histocompatibilidad cruzada por citometría de flujo positiva para células B, además de otros factores de riesgo. Por lo tanto, se consideró que IGIV era una opción viable adicional que se podía incluir en la terapia de inducción. Se administró IGIV antes y después de la operación, y ambas pacientes experimentaron función inmediata del injerto con buena producción de orina. Algunas horas después del trasplante, se notó elevaciones en la creatinina sérica y disminuciones en la producción de orina. Se realizó subsecuentemente una exploración del riñón y se encontró trombos palpables en las arterias y venas renales. Se realizó una nefrectomía inmediata en ambos casos.
DISCUSIÓN: Actualmente, la evidencia derivada de reportes de casos demuestra numerosos factores de riesgo para la trombosis asociada con IGIV, una de la cual parece ser un estado de hipercoagulabilidad. Además, se ha reportado que algunos productos de IGIV contienen cantidades de anticuerpos a anticardiolipina, y la presencia de estos anticuerpos puede potenciar el desarrollo de la trombosis en la presencia de estados de hipercoagulabilidad tales como la hiperhomocisteinemia o el síndrome de anticuerpos antifosfolípidos. En estos 2 casos, una calculación de la escala de Naranjo indicó que hubo una posible asociación entre los eventos trombóticos que ocurrieron con el uso de IGIV.
CONCLUSIONES: Existe una escasez de estudios prospectivos que han evaluado la seguridad de IGIV en pacientes trasplantados que son altamente sensibles. Por lo tanto, es imprescindible que las ventajas y los riesgos sean balanceados al considerar el uso de IGIV en pacientes transplantados que son altamente sensibles.
www.theannals.com, DOI 10.1345/aph.1H434
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