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OBJETIVO: Repasar los estudios clinicos y reportes que describen la eficacia y seguridad de los antisicóticos atípicos (olanzapina, ziprasidona, quetiapina, aripiprazole) en el tratamiento de autismo u otros desórdenes de desarrollo pervasivo.
FUENTES DE INFORMACIÓN: Se revisaron publicaciones en inglés obtenidos de la base de datos de MEDLINE (1966febrero 2007), estudios clínicos publicados, reportes de caso, y series retrospectivas.
SELECCIÓN DE ESTUDIOS Y EXTRACCIÓN DE INFORMACIÓN: Se extrajo información relevante de reportes publicados sobre estudios de los antisicóticos atípicos seleccionados en el tratamiento de desórdenes de autismo en niños, adolescentes, y adultos. La mayor parte de la literatura identificada eran reportes de caso o series de casos, aunque también se identicaron algunos estudios de etiqueta abierta y doble ciego.
SÍNTESIS: El desorden de autismo es un desorden crónico de neurodesarrollo con alternativas de tratamiento muy limitadas. La modalidad no farmacológica parece ser la más beneficiosa, aunque algunos pacientes con manifestaciones significativas de comportamiento necesitan terapia farmacológica. Los antisicóticos atípicos (olanzapina, ziprasidona, quetiapina, aripiprazole) han demostrado alguna eficacia en mejorar algunos síntomas de comportamiento del desorden de autismo, particularmente agresividad, hiperactividad, y comportamientos autodestructivos. Esta eficacia esta basada en la observación o en cambios en puntajes en las escalas de comportamiento. La información parece ser más robusta para olanzapina al compararse con quetiapina, con algunos estudios de etiqueta abierta que sugieren su eficacia. Los efectos adversos frecuentemente reportados con ambos agentes son ganancia de peso y sedación. Aripiprazole ha demostrado eficacia en un número limitado de series de casos con muy pocos efectos adversos reportados.
CONCLUSIONES: Los antisicóticos atípicos representan una alternativa de tratamiento para los síntomas asociados con el desorden de autismo. Sin embargo, estos agentes no afectan los síntomas medulares y se asocian con efectos adversos potencialmente significativos en los pacientes pediátricos. Además, no existen actualmente estudios clínicos controlados y aleatorios que determinen la verdadera eficacia y seguridad a largo plazo de estos agentes en la población pediátrica.
www.theannals.com, DOI 10.1345/aph.1H527
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S. Alessi-Severini, R. G. Biscontri, D. M. Collins, A. Kozyrskyj, J. Sareen, and M. W. Enns Utilization and Costs of Antipsychotic Agents: A Canadian Population-Based Study, 1996-2006 Psychiatr Serv, May 1, 2008; 59(5): 547 - 553. [Abstract] [Full Text] [PDF] |
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N. C Brahm, G. A Fast, and R. C Brown Buspirone for Autistic Disorder in a Woman with an Intellectual Disability Ann. Pharmacother., January 1, 2008; 42(1): 131 - 137. [Abstract] [Full Text] [PDF] |
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