|
|
|
||||||||||
TRASFONDO: Las "Guías para el Diagnóstico y Tratamiento de Micosis Profunda" de Japón fueron establecidas en el 2003. Una infección comprobada de Candida (CI) se define como por lo menos un cultivo positivo de sangre donde se encuentra una especie de Candida. Una infección de Candida documentada clínicamente (CDCI) requiere documentación de más de dos lugares de colonización y una prueba positiva en plasma de ß-D-glucano. Una posible infección de Candida (PCI) se diagnostica por uno de los criterios anteriores en pacientes críticamente enfermos con fiebre y sin neutropenia.
OBJETIVO: Determinar el uso de las definiciones de CDCI y PCI como guías para la terapia antifungal preventiva en pacientes críticamente enfermos.
MÉTODOS: Se estudiaron los pacientes que recibieron tratamiento por al menos 48 horas en nuestra unidad de cuidado intensivo (ICU) entre los años 2000 y 2004. Entre los grupos con CI, CDCI, y PCI confirmados, se compararon las siguientes variables: edad, género, puntuación APACHE II, diagnóstico, largo de estadía en la ICU (LOIS), tratamiento, número de sitios de colonización (NOCS), niveles plasmáticos de ß-D-glucano, la administración de agentes antifungales, y mortalidad en el ICU.
RESULTADOS: Se confirmaron 6 pacientes con CI, 25 con CDCI, y 104 con PCI. Los pacientes con CDCI fueron comparados con los pacientes con PCI. Se encontraron diferencias estadísticamente significativas para las siguientes variables: puntuación APACHE II, LOIS, uso de ventilador, traqueotomía, NOCS, nivel plasmático de ß-D-glucano, y la administración de agentes antifungales, pero no para mortalidad. Largos de estadía más cortos, el uso de ventilador y hemodiafiltración continua fueron identificados como factores de riesgo para mortalidad después de ajustar por la puntuación APACHE II, admisión antes/después del 2003, terapia antifungal, y otros factores. Aunque la frecuencia de administración de terapia antifungal preventiva fue mayor después de 2003 que antes, la tasa de mortalidad no varió significativamente.
CONCLUSIONES: El uso de las definiciones de CDCI y PCI puede ser beneficioso para determinar cuándo es apropiado iniciar terapia antifungal preventiva. Sin embargo, el uso de las guías no llevó a la prevención de PCI que progresaba a CDCI o a disminuir la mortalidad.
Traducido por Homero A Monsanto
www.theannals.com, DOI 10.1345/aph.1K010
| ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||