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OBJETIVOS: Revisar los principios del daño hepático inducido por medicamentos, resumir las características del daño hepático inducido por antidepresivos, y ofrecer recomendaciones para la monitorización y manejo.
FUENTE DE DATOS: Se realizó una búsqueda sobre daño hepático inducido por antidepresivos a través de MEDLINE (1966-marzo 2007). Las palabras clave incluyeron: antidepresivo, colestasis, hepatotoxicidad, ictericia, daño hepático, hepatitis toxica, y transaminasas. También se utilizaron las citas de las referencias no identificadas en la base de datos inicial.
SELECCIÓN DE LOS ESTUDIOS Y EXTRACCIÓN DE LOS DATOS: Se utilizaron todos los casos clínicos publicados en ingles, cartas y artículos de revisión identificados en la base de datos. Se excluyeron los casos clínicos y cartas que relacionaban el efecto hepatotóxico por sobredosis del antidepresivo.
RESUMEN DE LOS DATOS: Los casos publicados de daño hepático por antidepresivos fueron de tipo idiopático, y por definición, no podían ser predecidos en base a la dosis o a factores de riesgo específicos. Fluoxetina y paroxetina presentan el mayor número de casos entre los inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina. Nefazodona, un inhibidor de la recaptación de norepinefrina y serotonina, parece tener los casos más severos y es el único antidepresivo que tiene un Black Box Warning de la FDA en relación a la hepatotoxicidad. Los antidepresivos tricíclicos y los inhibidores de la monoaminoxidasa pueden producir hepatotoxicidad pero se han reportado pocos casos en los últimos 15 años, posiblemente por la disminución en su utilización. No se ha establecido claramente la causalidad en todos los casos debido al uso concomitante de otros medicamentos y/o de patología hepática previa.
CONCLUSIONES: La mayoría de los antidepresivos tienen el potencial de producir daño hepático idiopático. Actualmente no hay forma de prevenir el daño hepático idiopatico inducido por medicamentos pero la severidad de las reacciones puede minimizarse con la detección rápida y la retirada temprana del medicamento. El médico debe ser cuidadoso al proporcionar tratamiento continuado del trastorno depresivo y estar alerta de los posibles síndromes por interrupción del tratamiento cuando se sospecha hepatotoxicidad potencial.
www.theannals.com, DOI 10.1345/aph.1K114
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J. A. Dykens, J. D. Jamieson, L. D. Marroquin, S. Nadanaciva, J. J. Xu, M. C. Dunn, A. R. Smith, and Y. Will In Vitro Assessment of Mitochondrial Dysfunction and Cytotoxicity of Nefazodone, Trazodone, and Buspirone Toxicol. Sci., June 1, 2008; 103(2): 335 - 345. [Abstract] [Full Text] [PDF] |
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