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OBJETIVO: Informar el caso de un paciente con aumento en lipoproteína de baja densidad (LDL-C) en un paciente consumiendo suplementos de aceites de pescado para hipertrigliceridemia.
RESUMEN DEL CASO: Una mujer caucásica de 63 años de edad estuvo tomando 2.7 gramos de acido eicosapentaenóico (EPA) y ácido docosahexaenóico (DHA) diariamente en cápsulas para un total de 9 gramos de aceite de pescado para disminuir su nivel de triglicéridos. Antes del efecto adverso, el paciente tenía un nivel de triglicérido (TG) en ayuna de 278 mg/dL y 106 mg/dL de lipoproteína de baja densidad. Luego de 6 semanas del tratamiento con el aceite de pescado su TG disminuyó en por un 47% (-132 mg/dL), y la LDL-C aumentó por un 75% (+80 mg/dL). Al descontinuar la terapia por 6 semanas el TG regresó a niveles elevados (334 mg/dL), y el LDL-C disminuyó a 143 mg/dL.
DISCUSIÓN: El aceite de pescado es un ácido graso poli-insaturado omega-3 que consiste de EPA y DHA. Se cree que los aceites omega-3 (EPA y DHA), inhiben la síntesis de los TG en el hígado. Los pacientes con dislipidemias tipo IV pueden desarrollar aumentos en LDL-C al ingerir aceites de pescado debido a una posible desregulación de los receptores de LDL-C en las células hepáticas y formación de partículas de lipoproteína de baja densidad de mayor tamaño. Este caso sugiere una relación probable entre las elevaciones en LDL-C iniciales del paciente y las obtenidas luego de iniciado el tratamiento para hipertrigliceridemia con los aceites de pescado. Se desconoce si algún componente dentro de estas partículas pueda contribuir a esta elevación tan inusual del LDL-C.
CONCLUSIONES: Este caso documenta una elevación en LDL-C asociada a la suplementación de aceite de pescado de venta sin prescripción (OTC), de una magnitud mucho mayor a las previamente identificadas en la literatura. Los profesionales de la salud deben ser informados que pueden ocurrir elevaciones en LDL-C con el uso de aceite de pescado, por lo tanto, debe darse seguimiento periódico a los valores de laboratorio para detectar tal alteración. Se desconoce el impacto de esta elevación en LDL-C en los resultados clínicos.
Traducido por Jorge R Miranda-Massari
www.theannals.com, DOI 10.1345/aph.1H695
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