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OBJETIVO: Se reporta el caso de rabdomiolisis en una paciente anciana que tenía dolor neuropático y que fue tratada con gabapentina.
RESUMEN DEL CASO: Una mujer diabética de 85 años de edad fue hospitalizada con dolor severo en los miembros inferiores y dificultad en caminar, complicando sus actividades normales de vida diaria. En la admisión, los resultados de laboratorio, incluyendo fosfoquinasa de creatinina (CPK) y mioglobina, se reportaron ser normales. Una evaluación neurológica sugirió una diagnosis de dolor neuropático diabético y se empezó terapia con gabapentina 150 mg 3 veces al día. En el mismo día, el paciente desarrolló agitación psicomotora y dolor gástrico que fueron tratados con haloperidol 10 mg y lansoprazol 30 mg, respectivamente. Durante las siguientes horas, la severidad del dolor muscular aumentó y el paciente desarrolló miopatía y fallo renal agudo (CPK 459 U/L; mioglobina 11 437 ng/mL; creatinina 4.59 mg/dL), que se empeoraron progresivamente durante los 2 días siguientes (CPK 3.095 U/L; mioglobina 17 000 mg/dL; creatinina 4.77 mg/dL) a pesar de la discontinuación del tratamiento de haloperidol y lansoprazol. No se detectó ningunas muestras de trauma o edema, de sugerir síndrome de compartimiento o aplastamiento. Se descontinuó gabapentina y la condición del paciente se mejoró rápidamente. Una recuperación completa ocurrió en aproximadamente 10 días.
DISCUSSIÓN: La miopatía severa es una reacción adversa inesperada a la terapia de gabapentina. En el actual caso, no se puede excluir una contribución del haloperidol o lansoprazol al posible acontecimiento adverso. Sin embargo, el empeoramiento clínico del paciente a pesar de la discontinuación de estos medicamentos, junto con la mejora rápida observada después de la descontinuación de gabapentina, sugiere fuertemente que la gabapentina tuvo un papel causativo. Se desconoce el mecanismo por el cual la gabapentina puede inducir miopatía. El inicio temprano del síndrome después del inicio del tratamiento con gabapentina en dosis terapéuticas regulares es consistente con una respuesta adversa idiosincrásica.
CONCLUSIONES: Se necesitan investigaciones patogenéticas y clínicas para determinar los mecanismos que puedan explicar las alteraciones musculares asociado con el uso de gabapentina. Estos estudios deben de incluir lectura electromiográfica así como estudios histopatologícos de nervios y músculos. Hasta que exista más información, los clínicos deben considerar la posibilidad de descontinuar el tratamiento de gabapentina en pacientes que demuestren tener dolor muscular y signos de miopatía.
Traducido por Carlos da Camara
www.theannals.com, DOI 10.1345/aph.1K077
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