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OBJETIVO: Describir un caso de una paciente intelectualmente incapacitada diagnosticada con un desorden autístico (AD) que respondió positivamente a buspirón, demostrado por una reducción en comportamientos de auto-lesión (golpeándose y arrascarse), destrucción de propiedad, y agresión física (embestir al personal y a compañeros).
RESUMEN DE CASO: Una mujer de 33 años, no verbal, profundamente limitada intelectualmente (IQ debajo de 20-25) viviendo en una instalación del estado respondió positivamente a buspirón para comportamientos asociados con AD. Estos comportamientos fueron caracterizados por un historial de lesiones auto-infligidas como golpearse y arrascarse, destrucción de propiedad incluyendo romper ventanas y embestir al personal y a compañeros. Diagnósticos adicionales incluyen un desorden de convulsiones, hiperprolactinemia, y osteoporosis. Al momento de la admisión, el régimen de medicación incluía 3 agentes antisicóticos atípicos: risperidón, clozapina, y aripiprazol. Información anterior disponible encontró que los agentes antisicóticos tenían el potencial de bajar el umbral de convulsiones. Un nivel de prolactina elevado y el potencial de bajar el umbral de convulsión no están asociados con buspirón. Reducciones significantes en el grado de comportamiento fueron notados después de una titulación a una dosis diaria de 90 mg.
DISCUSIÓN: El desorden autístico fue identificado en el Manual Diagnóstico y Estadístico de Desórdenes Mentales (DSM-IV-TR) para incluir impedimento marcado en más de un área de funcionamiento y cronicidad, aunque los síntomas medulares pueden variar en severidad. Áreas referenciadas de impedimento incluían interacción social, comunicación, e intereses. El comportamiento problemático asociado con AD en nuestra paciente respondió positivamente a buspirón.
CONCLUSIONES: Experimentamos un tratamiento exitoso con buspirón en una mujer intelectualmente incapacitada diagnosticada con AD. El uso de buspirón mejoró significativamente la agresión hacia ella misma y hacia los demás y la destrucción a la propiedad. La reducción en estos comportamientos permitió que otras intervenciones en tratamiento procedieran más efectivamente. El uso de buspirón no fue asociado con una baja en el umbral de convulsiones, una consideración en una población potencialmente a riesgo de otros impedimentos neurológicos.
www.theannals.com, DOI 10.1345/aph.1K427
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