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OBJETIVO: Evaluar la información referente al uso de anticoagulantes en pacientes de edad avanzada con fibrilación atrial, en particular aquellos a riesgo de sufrir caídas.
FUENTES DE INFORMACIÓN: La literatura primaria fue identificada a través de PubMed MEDLINE (1966-diciembre 2007) y EMBASE (1980-diciembre 2007) usando los siguientes términos de búsqueda en inglés: anticoagulación, warfarina, aspirina, ancianos, caídas, fibrilación atrial, sangría enseñanza, accidentes cerebrovasculaires, utilización. Referencias adicionales fueron obtenidas a través de la revisión de las referencias de los artículos obtenidos.
SELECCIÓN DE FUENTES Y MÉTODO DE EXTRACCIÓN DE INFORMACIÓN: Estudios clínicos evaluando la eficacia de warfarina y aspirina en fibrilación atrial, estudios evaluando anticoagulación y caídas, y ancianos y sangrado fueron considerados para inclusión. Se colocó énfasis en la selección de estudios aleatorios de fibrilación atrial y en aquellos evaluando anticoagulación y caídas.
SÍNTESIS: Aún existe incertidumbre sobre el tratamiento óptimo de pacientes de edad avanzada con fibrilación atrial. La variación en las normas se refleja en la práctica actual debido a la presencia de algunas discrepancias. La warfarina es menos utilizada en pacientes de edad avanzada, con solo alrededor de 50% de los pacientes elegibles recibiendo terapia. Las caídas son la causa citada con más frecuencia como la razón para no anticoagular a un paciente de edad avanzada. Se han realizado 3 análisis de riesgo-beneficio y todos encontraron que a pesar de los riesgos asociados con la warfarina, sus beneficios sobrepasan sus riesgos aún en pacientes que sufren caídas. La warfarina debe ser utilizada sobre la selección de aspirina o sobre la selección de ningún tratamiento en pacientes ancianos a riesgo de caídas. Se ha demostrado que la educación sobre anticoagulación reduce el riesgo de sangrado en los ancianos y debe ser una parte vital del manejo de warfarina.
CONCLUSIONES: El riesgo de caídas solo, no debe descalificar automáticamente a una persona de que sea tratada con warfarina. Mientras que las caídas no deben dictar la selección del anticoagulante, la evaluación y el manejo del riesgo de caída debe ser una parte importante del manejo de la anticoagulación. Los esfuerzos se deben colocar en minimizar el riesgo de una caída.
www.theannals.com, DOI 10.1345/aph.1K498
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