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OBJETIVO: Resumir los cambios importantes hechos a las recomendaciones de tratamiento farmacológico de la angina inestable y el infarto del miocardio sin elevación del segmento ST, publicadas por el American College of Cardiology/American Heart Association (ACC/AHA) en el año 2007.
FUENTES DE INFORMACIÓN: MEDLINE (1950–enero 2008) usando los siguientes términos claves: síndromes coronarios agudos, angina inestable, infarto del miocardio sin elevación del segmento ST, antiplaquetarios, y anticogulantes. También, la sección de referencias de los artículos identificados.
SELECCIÓN Y EXTRACCIÓN DE FUENTES DE INFORMACIÓN: Para este repaso se seleccionó la guía actualizada del año 2007, publicada por el ACC/AHA; también, artículos conteniendo investigaciones originales y de repaso general del tópico en cuestión. La selección de material se enfocó en estudios que incluían más de 1000 pacientes.
SÍNTESIS: De acuerdo con las guía actualizada, la heparina no fraccionada y la enoxaparina son las opciones preferidas para el manajo conservador e invasivo de la angina inestable y el infarto del miocardio sin elevación del segmento ST. La enoxaparina demostró no ser inferior a la heparina no fraccionada en el manejo invasivo de estas condiciones médicas en el estudio conocido como SYNERGY (Superior Yield of the New Strategy of Enoxaparin, Revascularization and Glycoprotein IIb/IIa inhibitors), aunque estuvo asociada a una incidencia mayor de hemorragia. Otras alternativas que se pueden considerar como parte de la estrategia invasiva incluyen el bivalirudin y el fondaparinux. El bivalirudin (administrado sólo o conjuntamente con un inhibidor de la glicoproteina [GP] II/IIIa) fue comparado con la heparina administrada con un inhibidor de la GP IIb/IIIa en el estudio conocido como ACUITY (Acute Catherterization and Urgent Intervention Triage Strategy) que incluyó pacientes candidatos a ser manejos de forma invasiva tempranamente. Los grupos recibiendo el bivalirudin demostraron no ser inferiores al cuidado tradicional del paciente, aunque el bivalirudin administrado sólo estuvo asociado a menos hemorragia. Se encontró que el fondaparinux no era inferior a la enoxaparina y estuvo asociado con menos eventos hemorrágicos en el estudio conocido como OASIS-5 (Fith Organization to Assess Strategies in Acute Ischemic Syndromes) que incluyó pacientes no tratados tempranamente de forma invasiva. Por consiguiente, la guía actualizada incluye al fondaparinux como una estrategia alternativa conservadora o para ser administrado en pacientes con riesgo incrementado de hemorragia.
CONCLUSIONES: La identificación del régimen óptimo antiplaquetario y anticoagulante para el manejo de la angina inestable y el infarto del miocardio sin elevación del segmento ST está en constante evolución. Los médicos deberían familiarizarse con las guía actualizada del año 2007 y con los estudios clínicos que apoyan las recomendaciones actuales de tratamiento. Es imperativo que las instituciones tengan un esquema preferido y constante de tratamiento que se base en una revisión de la eficacia de los agentes de tratamiento escogidos, riesgo de hemorragia, necesidad de reversión con anticoagulantes, costo, y familiaridad del médico con los diferentes regímenes de tratamiento.
Traducido por Encarnación C Suárez
www.theannals.com, DOI 10.1345/aph.1L063
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