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OBJETIVO: Informar sobre el uso de la lepirudina subcutánea en un paciente obeso con resistencia a la insulina.
RESUMEN DEL CASO: Un hombre de 34 años mórbidamente obeso (peso = 145 kilogramos) presentó hipoxia el día uno postoperatorio después de una colectomía del sigmoide. Se inició una infusión continua de heparina no fraccionada debido a la sospecha de una embolia pulmonar. Las dosis se fueron aumentando sin tener respuesta terapéutica del PTT y se ordenaron niveles de antitrombina (AT). Se informó un nivel de AT de un 78% (valor normal = 85–120%). Una angiografía computadorizada descartó la embolia pulmonar y se comenzaron a administrar 50 mg subcutáneos de lepirudina 2 veces al día (creatinina sérica = 1.3 mg/dL) para prevenir una tromboembolia venosa. Los valores resultantes de PTT fueron terapéuticos (63 y 60 segundos, rango normal 24–34 segundos, rango terapéutico de heparina 55–85 segundos). Se ajustó la dosis a 25 mg 2 veces al día. Los valores de PTT fueron de 35 segundos y 48 segundos. Su creatinina sérica aumento a 1.6 mg/dL y se observó un sangrado menor. Se redujo la dosis a 25 mg una vez al día y se obtuvieron valores de PTT de 31, 39, y 41 segundos. El paciente fue dado de alta sin que se desarrollara una tromboembolia venosa según confirmado mediante una ultrasonografía dúplex.
DISCUSIÓN: Los anticoagulantes comúnmente administrados, como la heparina no fraccionada, las heparinas de bajo peso molecular y el fondaparinux ejercen su efecto haciendo un complejo con la AT y la trombina (Factor IIa), activando la AT y evitando que la trombina ejerza su efecto coagulador. Sin la presencia de la AT estos medicamentos tienen muy poco efecto sobre la inhibición de la cascada de coagulación. La lepirudina es un inhibidor irreversible y directo de la trombina y no depende de la AT para ejercer su acción anticoaguladora. Ésta puede administrarse de forma subcutánea y se elimina principalmente por los riñones. Se debe considerar hacer ajustes tanto por la función renal como en casos de obesidad y debe monitorizarse el PTT.
CONCLUSIONES: En pacientes obesos o con resistencia a la heparina, la lepirudina subcutánea puede monitorizarse y ajustarse según los valores de PTT. Se necesitan más estudios para maximizar la eficacia y definir la dosificación.
www.theannals.com, DOI 10.1345/aph.1M169
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