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TRASFONDO: En 2008, la Comisión Conjunta diseminó un documento actualizado sobre las Metas Nacionales de Seguridad del Paciente que requiere que las instituciones implanten prácticas para reducir la probabilidad de daño al paciente asociado al uso de terapia de anticoagulación. Una de las expectativas asociadas a esta meta es que cada organización establezca un programa de manejo de anticoagulación. Según nuestro conocimiento, existe poca información para describir la implantación y evaluación de programas de anticoagulación en hospitales comunitarios pequeños y que no sean de enseñanza, utilizando farmacéuticos descentralizados en un modelo de práctica integrado.
OBJETIVO: Comparar las ejecutorias de un servicio de manejo de anticoagulación dirigido por farmacéuticos descentralizados en un hospital comunitario no de enseñanza, contra el manejo de cuidado usual provisto por médicos hospitalistas antes de implantarse el programa. Basado en estos resultados, así como en encuestas de satisfacción de los farmacéuticos, evaluar el servicio e identificar las barreras para su expansión.
METODOS: Se realizó un estudio cohorte retrospectivo comparando 50 pacientes consecutivos que iniciaban terapia con warfarina por primera vez desde noviembre de 2003, contra 50 pacientes manejados por médicos hospitalistas antes de noviembre de 2002 cuando se implantó el programa.
RESULTADOS: No hubo diferencia significativa entre los grupos en cuanto a tiempo en rango terapéutico una vez terapéutico, duración de la hospitalización, INRs > 3.5 o INRs < 2. El grupo manejado por farmacéuticos tuvo significativamente menos interacciones de medicamentos con anti-microbiales que el grupo de manejo de cuidado usual. Aunque el tiempo para llegar a rango terapéutico fue más largo en el grupo de farmacéuticos, hubo menos pacientes con INRs >3.5, pero la diferencia no fue estadísticamente significativa.
CONCLUSIONES: La eficacia de un servicio de manejo de anticoagulación por farmacéuticos no fue diferente al cuidado médico usual. Aparentó mejorar la seguridad del paciente, en parte debido a una selección de dosis inicial más cuidadosa basada en factores específicos del paciente. Mientras que este programa fue aceptado por los farmacéuticos, la limitación de tiempo se percibió como la barrera principal para la calidad del cuidado y la expansión del servicio.
Traducido por Giselle Rivera-Miranda
www.theannals.com, DOI 10.1345/aph.1L460
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