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OBJETIVO: Repasar la evolución del daño vascular cognitivo (DVC), incluyendo el diagnóstico, implicaciones farmacoterapéuticas, y dirigir los desafíos que conformarán los futuros desarrollos.
FUENTES DE DATOS: La recuperación de la literatura se realizó a través de PubMed (1966-diciembre 2008) usando los términos "daño vascular cognitivo", "demencia vascular", "demencia posterior al ictus", "trastorno vascular cognitivo", "daño leve cognitivo", "criterios", "progresión de la enfermedad", "resultados", "tratamiento", "prevención", "biomarcadores", y "neuroimagen".
SELECCIÓN DE ESTUDIOS Y EXTRACCIÓN DE DATOS: Todos los artículos en inglés identificados de las fuentes de datos fueron evaluados para su inclusión. En cuanto a la farmacoterapia, se incluyeron los estudios prospectivos a doble ciego, los estudios controlados con placebo así como extensiones, o análisis post-hoc relevantes.
RESUMEN DE LOS DATOS: En los años 70, "la demencia senil debido al endurecimiento de las arterias" fue usada para describir la demencia debida a causas vasculares. Esto era una visión limitada de lo que ahora conocemos como una forma común de daño cognitivo en la población de edad avanzada. Primero se propuso la demencia por múltiple infarto (DMI) para describir la demencia atribuible a múltiples infartos cerebrales, seguidos de la demencia vascular (DV), significando una mejora sobre la DMI. La DV tenía limitaciones, como que en el momento en que un paciente era diagnosticado con DV, ya no había oportunidad para la prevención. Así surgió el concepto de VCI, representando un grupo de trastornos heterogéneos que presumiblemente compartían causas vasculares. La importancia de VCI esta centrada en el hecho de que los factores de riesgo vasculares son tratables, y así deberían conducir a una reducción de la incidencia de daño cognitivo debido a causas vasculares. Hay evidencia de que el tratamiento de la hipertensión puede conducir a una reducción de la incidencia de daño cognitivo y demencia, y que el tratamiento de la DV con inhibidores de la acetilcolinesterasa puede ser beneficioso.
CONCLUSIONES: Se debe prestar una atención especial al control de factores de riesgo vasculares en pacientes de riesgo. Los farmacéuticos deberían jugar un papel activo en esta área importante de la farmacoterapia geriátrica.
Traducido por Corinne Zara Yahni
www.theannals.com, DOI 10.1345/aph.1L703
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